Menu

EVOLUCIÓN Y CAMBIO DEL DISEÑO WEB #1

8 junio, 2015 - Arte y creatividad, Diseño & ASP.NET, Sociedad Digital, Tecnología
EVOLUCIÓN Y CAMBIO DEL DISEÑO WEB #1

Al igual que otras facetas en Internet, todo lo que gira en torno al diseño de los contenidos Web está inmerso en una dinámica de constante fluir, como un puchero con agua en ebullición: Evolución y cambio.

Si eres diseñador Web desde los principios oscuros del HTML más básico (HyperText Markup Language: lenguaje de marcas de hipertexto), el de sus primeras versiones, nos entenderás al señalar el concepto evolución en primer lugar. No cabe duda, que la versión 5 del HTML, vigente en la actualidad, respecto a las versiones de los años 90, es como comparar el F1 de Fernando Alonso con un carro de bueyes.

Esta evolución ha ofrecido muchas cosas buenas al mundo Web.

Pero en este post, no pretendemos hacer un tutorial de HTML, tampoco de cómo diseñar páginas Web. Ni se nos pasa por la cabeza. Ya hay mucho material al respecto y muy bueno. Por el contrario, nuestra intención es más teórica, e incluso filosófica. Queremos acercarte más a la idea. Al concepto de qué, y para qué. Al uso y la manera de desarrollar páginas Web en sus infinitas tendencias, estilos, modas y funcionalidades.

Desde el principio de los tiempos de Internet, siempre hubo una dicotomía reseñable, que marcó, y no poco, la forma de diseñar la Web: la funcionalidad del contenido propiamente dicho y la estética del mismo.

No hablamos de la función, arquitectura o plataforma del sitio en sí de aquellas Web, es decir, si se trataba de contenido estático, dinámico, de Internet, Intranet, Extranet, de un programa de gestión corporativa, de un comercio online o de un catálogo.

La dicotomía en el diseño, como es obvio, implica otra disyuntiva paralela respecto de la persona o equipo que materializa la Web. Rara vez se ha dado la circunstancia de aunar un empírico técnico informático y un onírico diseñador gráfico en una misma persona.

Se suele decir que “El informático cuando trabaja en su página Web, está desarrollando, mientras que el diseñador, está diseñando…”

 

EVOLUCIÓN Y CAMBIO DEL DISEÑO WEB

 

Fuente imagen: Vector de Ordenador diseñado por Freepik

Bromas aparte, lo que parece tan trivial y de Perogrullo, es una cuestión que ha marcado el mundo Web hasta hoy. No serás el primero ni el último que ha encontrado en Internet páginas y sitios Web que dejan mucho que desear en uno u otro aspecto (diseño o funcionalidad), y casi siempre, uno en detrimento del otro. En algunos casos, los dos aspectos son para echarse a llorar, y en otros, ambos se complementan a las mil maravillas, con excelentes resultados.

Todo a priori, parece tan fácil como plantear un buen diseño y una buena funcionalidad. Damos por hecho que toda persona, organismo o empresa, quiere lo mejor para su Web, y en estos tiempos que corren, hay sin duda profesionales y herramientas más que suficientes para conseguirlo, y resalto: ¡siempre y cuando lo hagan profesionales!, Nunca nos cansaremos de repetir que para obtener un buen producto, se necesita el trabajo de un buen profesional, no vale con tu vecino, tu primo o el amigo de un amigo “que se les da muy bien eso de la informática“.

Pero no creas, no siempre fue así de fácil, ni siquiera para los mejores profesionales. Y ¿por qué? te preguntarás. La respuesta es: por razones puramente técnicas.

Ahora, quien más quien menos, dispone de una línea de alta velocidad que puede ir desde 1 a 300 Mbit/seg. Y esta gran capacidad de ancho de banda, permite muchas alegrías y ligerezas a la hora de planificar el diseño del sitio Web. Pero antiguamente, los diseñadores/desarrolladores, teníamos que hacer verdaderos “encajes de bolillos” para conseguir el equilibrio entre una página funcional rápida y al mismo tiempo estética y bonita para el usuario. Jugábamos con las herramientas de que disponíamos, que eran muy pocas o casi ninguna. En resumen, los primeros desarrollos Web, estaban enmarcados en un entorno con:

Estas dos circunstancias hacían de un desarrollo Web una suerte de ingeniería de equilibrios entre lo que se mostraba y como se mostraba. Trabajo digno de la paciencia del Santo Job: El código de las páginas era un batiburrillo que mezclaba contenidos, diseño, estructura, programación, etc… O sea, un caos. Y si complicada era su creación, más difícil aún era su mantenimiento.

Pero poco a poco, o rápidamente, según se mire, Las mentes pensantes del W3C (World Wide Web Consortium: Consorcio Internacional que ofrece recomendaciones para la Web), entendieron que había que separar de una vez por todas la parte de contenido y la parte de diseño, y en consecuencia, se fue potenciando CSS (Cascading Style Sheets: Hojas de estilo en cascada), que es un lenguaje que contiene reglas para definir la estética de los contenidos en una página HTML.

Con la inclusión de CSS, se había dado un paso de gigante, separando definitivamente el “que se muestra -> contenido HTML” y el “como se muestra -> estilos CSS”. Actualmente se utiliza la versión 3 de CSS.

Y para cerrar un triángulo casi perfecto, junto a estas dos herramientas de desarrollo Web, fue potenciándose paralelamente el uso del lenguaje JavaScript, que daba a las páginas Web la parte dinámica que HTML o CSS no eran capaces de proporcionarles, consiguiendo una interacción mayor con el usuario.

Bueno, y tras este recorrido por la historia del diseño, volvemos al presente, donde nos encontramos en plena sociedad 2.0, (ya casi 3.0), con un montón de tendencias y matices, en un auténtico paraíso para los creativos.

Ahora, hoy mismo, nos encontramos con varias tendencias de diseño Web que marcan un poco la pauta, que son como lo más moderno y actual, sin olvidar por supuesto, que todavía conviven una infinidad de sitios Web con estilos tradicionales, más o menos antiguos o modernos. ¡Vamos que hay de todo en la RED!

Y ¿Cuáles son esas tendencias punteras? Como dice el refrán: “para gustos, los colores…”, pero antes, te diré que todas y cada una de ellas, están sometidas a un tipo de formato puramente estructural, que puede ser fijo o fluido.

El formato fijo, como su nombre indica, se basa en utilizar medidas concretas en un diseño, con lo que conseguimos un dominio total de cómo se verá la Web, sin miedo a desparrames inesperados. Por el contrario, como ya habrás imaginado, en el formato fluido,  los contenidos, se ajustan al tamaño del navegador de cada usuario, y para evitar el caos en altísimas resoluciones, se suele limitar los anchos y altos con las correspondientes propiedades CSS de ancho y alto máximo. ¿Qué cual es mejor o peor?, de nuevo lo dejamos “a gusto del consumidor…”

Los que utilizamos el diseño Web, no solo para páginas corporativas y publicitarias, sino para interfaces de usuario en programas de gestión, no somos partidarios de  encumbrar, o echar por tierra, unos u otros formatos, ya que cada uno de ellos, puede ser útil llegado el caso. Sin embargo, no podemos olvidar que en la actualidad, no solo se visitan las Web desde los ordenadores.

Esto es una realidad. Cada vez más, se emplean otros dispositivos como smartphones y tablets. Y eso sí que hace determinante un estudio serio a la hora de confeccionar el diseño de nuestra Web para que pueda verse con diferentes resoluciones. A este estilo de diseño compatible con otros dispositivos, se le denomina diseño sensible o responsive (en inglés).

 

EVOLUCIÓN Y CAMBIO DEL DISEÑO WEB RESPONSIVE

 

Imagen:Vector de Negocios diseñado por Freepik

Bueno, esperamos que esta primera parte, en la que hemos viajado a los inicios del mundo web y nos hemos introducido en interesantes conceptos ¡os haya parecido interesante y de utilidad!

En el próximos post nos meteremos en materia: numeraremos y analizaremos algunos de los distintos tipos de diseños web que podemos encontrar por la Red, con ejemplos de importantes empresas que usan cada una de ellos y las características que quieren transmitir.

Pero volviendo al de hoy ¿Qué os ha parecido este análisis de la evolución web? ¿se nos ha quedado algo en el tintero? ¿Estáis de acuerdo? ¿Habéis sufrido esas “diferencias” entre funcionalidad y diseño? ¡Háblanos, te escuchamos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *